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La Empresa Municipal Administradora de Peajes (EMAPE) rociaron con un pigmento de color verde un tramo de los acantilados de la Costa Verde, en San Miguel. Esto generó las críticas de algunos medios de comunicación. Pero ¿cuál es el verdadero fin de esta acción que ha emprendido la Municipalidad de Lima ?

EMAPE explicó que este material es un estabilizador de suelo para evitar que se desprendan rocas del acantilado. “El color verde es para darle estética, pero el objetivo principal es fijar las piedras y que no ocasionen caídas, pues esto causa accidentes”, detalló la empresa municipal.

Este compuesto –añade EMAPE en un video– se fija a la superficie e impide que se deslice la tierra y las piedras. En una prueba con agua, un representante de la entidad demostró cómo caen pequeñas rocas por el efecto del agua. En cambio, con el pigmento permanecen en su lugar.

“Este material no impide el crecimiento de las plantas, no es nocivo y sí amigable para el ambiente. El costo en promedio es de S/.7 por metro cuadrado (…) Debe dársele mantenimiento cada dos años, en promedio”, explicó el ente edil.

EMAPE también informó que el químico fue aplicado en 50 metros de acantilados y entregado de forma gratuita por Enviroseal Lima SAC, la empresa que lo comercializa en la capital.

Llama la atención que en diálogo con el programa A las once, el presidente del Proyecto Costa Verde, Gustavo D’Angelo, dijera que no sabe nada sobre esta iniciativa. En tanto, el arquitecto Santiago Agurto consideró que es “absurdo” pintar los acantilados.