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Si el objetivo del entrenador catalán en su primera aparición pública, como nuevo entrenador del actual campeón de la Champions League, era ganarse el corazón de la afición, pues lo ha conseguido. En un alemán pausado Guardiola saludo de la forma más tradicional en Baviera: “Guten Tag, Grüß Gott” (“Buen día, Dios les bendiga”).

Su mejor cara

Ante cientos de periodistas de todo el mundo, y seguido por las cámaras de televisión que transmitieron en directo el evento desde el estadio Allianz Arena para Alemania y otros países europeos, el nuevo entrenador del Bayern presentó su mejor cara y no se cansó de recalcar cuan importante es para él llegar a dirigir un equipo tan éxitoso y trabajar en un club de tanta historia y tradición.

“Es un regalo estar aquí” fue una de sus primeras frases en Múnich. “Estoy preparado para el reto de entrenar al Bayern, mi época en Barcelona fue maravillosa, pero en Múnich me han dado una oportunidad única y voy a dar lo mejor de mí para aprovecharla”, contó Guardiola.

A su lado, la plana principal de la dirigencia del Bayern, encabezada por el presidente del club, Uli Hoeness, el ejecutivo Karl-Heinz Rummenigge, y el director deportivo Matthias Sammer, no podía ocultar el orgullo que les embargaba. Los tres funcionarios, con sonrisas de oreja a oreja, no escatimaron elogios, a sí mismos por haber logrado fichar al nuevo entrenador, y a Guardiola, responsable de una nueva era con el equipo.

Conciencia del reto

“¿Si no es con él, entonces con quién?” afirmó Hoeness hablando de las expectativas que tiene el Bayern de dar un alto de progreso de la mano de Pep Guardiola. El entrenador, que siguió con mucha atención lo que a su alrededor se hablaba en alemán, asintió en silencio, conciente de la gran responsabilidad que ahora pesa sobre sus hombros.

“Estoy un poco nervioso” excusó Guardiola sus casi imperceptibles fallos al hablar alemán, antes de decir “*no me puedo quejar de estar acá*, la presión será grande pero la afrontaré”. El exentrenador del Barcelona exhibió la sencillez que lo caracteriza, pero por más humilde que sea, tampoco ha olvidado el valor que tiene.

Interrogado sobre si el espectaculo montado en torno a su presentación en Múnich le parecía algo normal, o más bien le sorprendía, respondió: “el Bayern lo ganó todo la temporada pasada, y yo con Barcelona celebré muchos triunfos. De pronto eso es lo normal en casos como este”.

Metas inmediatas

Guardiola evitó responder las preguntas que más inquietan a la afición bávara: ¿cómo cambiará el equipo?, ¿cómo, y con quién, jugará el nuevo Bayern?. “Mi primer objetivo es mantener el gran nivel que ya alcanzó mi predecesor Jupp Heynckes. Cada uno tiene su idea propia del fútbol que le gusta o que quiere ver. No hay que cambiar solo por cambiar y, en mi opinión, el Bayern ya es un equipo muy, muy bueno”.

Lo que sí recalcó el nuevo entrenador del Bayern fue que conservará dos principios futbolísticos muy suyo: “me gusta el fútbol de ataque”, y “me tengo que adaptar a los jugadores, un director técnico que quiere triunfar debe hacerlo así y no intentar hacerlo al contrario”. Además, y ese fue el mensaje más importante de su presentación en cuanto al futuro juego que exhibirá el club de Múnich, “los jugadores del Bayern no son los del Barcelona”, lo cual revela que sus planes en Alemania no incluyen una copia o adptación del modelo catalán.

El saliente entrenador del Bayern, Jupp Heynckes, ganador del Triple (Bundesliga, Copa Alemana y Champions League), fue elogiado abiertamente por Pep Guardiola, quien anunció que espera reunirse con él pronto para “conocer su opinón y recibir sus consejos, pues eso sería para mí un gran honor”.

La familia bávara

El Bayern, empeñado en que su nuevo entrenador estrella se sienta bien en el club, dejó claro que una de las principales metas a lograr, de acuerdo a lo expresado por Matthias Sammer, es que “Pep y su familia se sientan cómodos y a gusto en Múnich, que se adapten a la ciudad y rápidamente la consideren su hogar”.

Por ello, como gesto de integración a la gran familia bávara, la mascota del equipo, el oso Berni, le entregó al entrenador, sobre el césped del Allianz Arena, un ramo de flores y un uniforme para cada uno de los integrantes de la familia Guardiola.

En la presentación oficial, Pep Guardiola se esforzó al máximo, en alemán, para conquistar el corazón de todo el Bayern. El club, por su parte, lo dio todo para que su nuevo entrenador se sienta bienvenido. En el primer día de la era Guardiola ambas partes lograron lo perseguido.

(Fuente: Deutsche Welle )